miércoles, 19 de noviembre de 2014

Algo para santa Capitulo Final



Jun se despertó con el sonido del teléfono celular en la mesita de noche. Hyun y Joon estaban profundamente dormidos. Deslizándose a un lado de la cama, tomó el teléfono y salió de la habitación.

—¿Señor Kim? —preguntó una autoritaria voz.

—No, es Hyung Jun. El señor Kim está indispuesto en este momento. ¿Puedo ayudarle?


—Soy el oficial Sinclair. Me gustaría hablar con el señor Kim. Sé que tenía un fuerte dolor de cabeza, pero hemos aprehendido a Tawna y nos gustaría que el señor Kim viniera.

En lo que a él concernía, Tawna podría enfriar sus tacones en la comisaría hasta que Hyun se sintiera mejor, pero respondió —Un momento oficial. Voy a ver si se siente lo suficientemente bien como para bajar.

Jun regresó a la habitación para encontrar a Hyun apoyado en el marco de la puerta, una pregunta en sus hermosos ojos.

—Encontraron a Tawna y quieren que vayas a la comisaría. ¿Te sientes lo suficientemente bien? ¿Cómo está tu cabeza? —Jun le entregó el teléfono Hyun. —Es el oficial Sinclair.

—Hola agente Sinclair. Soy Kim Hyun Joong. ¿Dónde encontraron a Tawna? —Hyun levantó un brazo, invitando a Jun a su lado. Jun se acurrucó contra él, tratando de escuchar la explicación, pero no pudo escuchar a la otra parte, debido a la diferencia de altura. Se relajó cuando Hyun apretó suavemente su cuello y luego movió sus dedos en la base del cráneo de Jun, haciendo un túnel por su cabello.

—Sí señor. Puedo ir. No estoy seguro de lo que usted pueda acusarla. No sé sobre el secuestro ya que ella no se lo llevó fuera de las instalaciones, pero por algún tipo de maliciosa intención se puede. No creo que deberían liberarla sin algún tipo de castigo —Los dedos de Hyun apretaron el cuello de Jun, pero se dio cuenta de lo que estaba haciendo y se relajó, suavizando la zona. —Eso fue ponerlo en un peligro injustificable. ¿Y si Joon hubiera estado tan asustado que se hubiera ahogado con la boca pegada así? Sí señor. Estoy seguro de que ella está llena de remordimientos. Lo siento por el sarcasmo, pero no lo creo.

—Sí señor. Voy a estar dentro de una hora con mi abogado —Hyun colgó y le dijo a Jun—Voy a bajar hasta la estación. Quiero presentar cargos. Tendré que ver que harán ellos, pero no conseguirá liberarse por asustar a mi hijo —Hyun estaba temblando con renovada furia.

—Hey, relájate cariño. Harás que regrese el dolor de cabeza. No vayas por ahí de nuevo, para después conseguir estar tan molesto que deshagas toda mi buena obra. Estoy a punto tararear —Jun se burló de él. Si Hyun llegaba a casa con otro dolor de cabeza, Jun podría tararear y acariciar hasta que no pudiera soportarlo por más tiempo.

—Sí señor. Voy a estar tranquilo, pero seré firme. Quiero que ella sea castigada Jun.

—¿Papá? —La voz de Joon estaba justo detrás de ellos. Estaba mirando a Hyun con una expresión de preocupación en su rostro.

—Hey amigo. ¿Estás bien? —Hyun se inclinó para recoger a Joon. La cabeza de Hyun fue a la derecha en el hombro de Hyun en un gesto de necesidad que Jun entendió.

—Um-hmm. ¿Vas a golpear Tawna? —Joon le preguntó en voz baja.

—¿Golpearla? No ¿qué te hace pensar eso? Tú sabes que yo no golpeo —dijo Hyun, empujándose hacia atrás para ver la cara de Joon.

—Dijiste que ibas a castigarla. Ella siempre me dijo que me iba a castigar si no me sentaba tranquilo y si te decía como era ella. Tenía miedo de decírtelo —Joon levantó la cabeza del hombro de Hyun. —Siempre levantó la mano como si fuera a pegarme cuando lo decía —Joon sacó su mano hacia atrás para mostrarle a Hyun lo que quería decir.

Hyun se quedó helado. Jun vio su esfuerzo por evitar que su consternación se reflejara en su rostro —¿Alguna vez te golpeó?

—No, en realidad no. Me agarró algunas veces y me jaló cuando no me apresuraba lo suficiente para ella, pero no me dio un puñetazo. No dejes que la golpeen papá —Joon apoyó la cabeza junto al cuello de Hyun. Jun entendía la comodidad que Joon encontraba en ese lugar.

—Cielo, no creo que vayan a golpearla, pero los adultos tienen que ser castigados cuando actúan mal, al igual que hacen los niños, pero de diferentes maneras. Ella podría tener que pasar algún tiempo en la cárcel o algo así —Hyun trató de aliviar la mente de su hijo.

—Pero se va a perder la Navidad —dijo Joon, señalando con la cabeza hacia atrás para mirar de Hyun a Jun.

Oh, mierda. Joon no quería que Tawna fuera castigada. Personalmente, a Jun no le importaba si la perra se perdía la Navidad y algunos otros días de fiesta. ¿Qué diría Hyun ahora?

—Te diré algo Joon. Iré ahí y veré lo que la policía quiere hacer. Me aseguraré de que nadie la golpee, pero te aseguro que ellos no hacen ese tipo de cosas. Pero cielo, no se puede permitir que ella no pague por lo que te hizo a ti, a todos nosotros. Jun estaba frenético cuando te extraviaste y yo estaba tan asustado que me enfermé. Te llevó con malas intenciones. Quería hacernos daño a todos y lo hizo. Eso no es justo ¿verdad? —Hyun miró fijamente a Joon.

Joon miró a Hyun y luego volvió a mirar a Jun, con los ojos muy tristes.

—Lamento que todos tuviera miedo. Yo también lo tenía, de verdad.

—Ahora ya todo pasó. Quédate aquí con Jun. ¿Qué te parece si traigo la cena para todos? Es casi la hora y necesitamos celebrar que estás de nuevo con nosotros y a salvo. Además tengo hambre. Jun, llamaré cuando salga de la estación y veré lo que decidieron. ¿Eso está bien?

—Tengo una idea mejor — dijo Jun—¿Qué te parece si Joon y yo vamos de compras y preparamos la cena aquí para todos. Te prometo que será muy bueno, algo especial para cada uno de nosotros. Eso si todavía confías en dejarlo conmigo —Jun no podía encontrarse con la mirada de Hyun.

—Por supuesto que sí. Esto fue dirigido a los dos Jun. Joon, te sientes seguro con Jun ¿verdad? —Preguntó Hyun.

Sin responder, Joon alzó los brazos hacia Jun y la transferencia se realizó sin problemas. Jun abrazó a Joon, tan feliz de haberlo encontrado relativamente ileso y sin traumas por los acontecimientos del día.

Joon abrazó el cuello de Jun apretándolo y Jun le devolvió el abrazo, mirando por encima del hombro de Joon a Hyun, quien estaba sonriendo ante el amor delante de él.





Pronto se dirigieron a sus lugares; Hyun a la estación de policía y Jun y Joon en otra dirección.

Agarraron algo para la cena, pero ese no era el motivo de la excursión. Pasando tanto tiempo con Jon y trabajando para Hyun, no había tenido la oportunidad de ir de compras. Sabía lo que quería conseguir para Hyun y quería ayudar a Joon a encontrarle algo.

Los dos estaban abrigados por el frío, pero no había nieve. Nada podría desanimar su espíritu en este momento, con la mano de Joon en la suya y un objetivo en mente.

—Tengo un secreto Joon. Tú y yo vamos a ir de compras de Navidad. ¿Sabes lo que quieres regalarle a tu papá? —Jun agarró con fuerza a la mano de Joon, mientras caminaban por la acera llena de gente, llena de un frenesí de compras por la fiesta.

—Oh Jun, eso sería divertido. Pero no tengo nada de dinero —Las cejas de Joon estaban fruncidas.

—Te prestaré, pequeño hombre —Jun se detuvo y le tendió la mano para que Joon la chocara contra la suya. Ahora tenían un plan.

Jun sabía lo que quería comprar para Hyun. Más de una vez durante la semana pasada había visto los ojos de Hyun iluminándose cuando veía el comercial en la televisión acerca de los lugares vacacionales en el trópico. A Hyun parecía que le encantaba el sol y el agua. Siempre comentando sobre los colores de las olas.

Había una librería maravillosa que a Jun le gustaba visitar en su tiempo libre y había visto un conjunto de grandes libros de mesa sobre las Islas del Caribe, con sus correspondientes DVD’s. Jun se imaginó que Hyun simplemente se iba a perder en ellos. Tal vez algún día podrían planear unas vacaciones juntos y ver algunos de los mismos lugares.

—Entremos aquí Joon—Jun abrió la puerta, de pie a un lado con Joon cuando un par de hombres salieron, con los brazos alrededor uno del otro. Parecían tan obviamente una pareja y Jun deseó que él y Hyun estuvieran más adelantados en su relación. A pesar de haberle dicho al oficial que ellos eran una pareja, él y Hyun realmente no habían hablado mucho al respecto. Eso necesitaba ser remediado pronto.

—Jun, ¿vienes? —Joon le apretó la mano para llamar su atención. Jun había estado observando a los dos hombres caminando por la calle, chocando con las caderas y riendo juntos. ¿No se supone que la envidia es una cosa mala?

—Por supuesto amigo. Lo siento. Vamos a ver por aquí. Quiero que veas estos libros. Son muy grandes y tienen fotos magníficas de las islas. Creo que a tu papá le gustarían. Siéntate en esta silla y dime lo que piensas —Jun seleccionó un libro y lo puso en el regazo de Joon. Se sentó en el brazo de la silla y pasó unas cuantas páginas. Cuando Joon miró a Jun con sus grandes ojos brillando y una gran sonrisa en su rostro, Jun sabía que había encontrado el regalo perfecto.

—Papá siempre se sienta y se escabulle cuando los programas de viajes están en las cosas del océano. Dice que le gustan las grandes tortugas y que le gustaría verlas.

Decisión hecha, Jun compró toda la serie de libros y DVD’s y los tuvo envuelto antes de salir de la tienda.

—Es un secreto, ¿ok? No se lo digas a tu papá.

—Ok, pero ¿qué voy a darle? —preguntó Joon, luciendo triste y un poco preocupado. —No tengo un regalo para él.

—Continuaremos con las compras y veremos si encontramos el regalo perfecto para él —Al salir de la tienda, Jun ordenó la cena, haciendo una pausa para preguntar a Joon acerca del postre favorito de su papá. Dejó instrucciones para que la comida se entregara en dos horas, dejando un montón de tiempo para seguir con las compras.

Cuando pasaron junto a una tienda de regalos, Jun vio el regalo perfecto para que Joon le diera a su papá. Se detuvo y señaló hacia la ventana de la tienda.

—Mira Joon. ¿Ves ese bonito caracol marino? ¿Sabías que si colocas un caracol en el oído puedes escuchar el mar?

—Nuh-uh —dijo Jun.

—Uh-huh. —Jun condujo a Joon hacia adentro. En una pared del fondo se encontraron con varios caracoles marinos en un estante fuera del alcance de Joon.

Joon señaló una grande. —Ese es bonito. ¿Puedo sostenerlo? Tendré cuidado.

—Por supuesto —Jun se lo entregó a Joon y le ayudó a sostenerla sobre su pequeña oreja. Sus cejas subieron y sus ojos se abrieron al oír el rugido dentro de la concha.

—Lo escucho Jun, lo escucho. Es el océano. Está silbando, whoosh, igual que hacen las olas. A papá le encantaría esto. ¿Puedo comprarlo? —Hizo una pausa, sosteniendo el preciado caracol marino en su pecho. —¿Cuánto cuesta?

Jun logró mantener la cara seria mientras revisaba el precio. —No te preocupes, nos lo podemos permitir. ¿Estás seguro que este es el que quieres? —Viendo el agarre de muerte que Joon tenía sobre el caracol, Jun sabía la respuesta. Joon asintió enfáticamente, su cabello sacudiéndose hacia atrás y hacia adelante.

—Vamos a hacer que lo envuelven para que tu papá no lo vea hasta el día de Navidad —Un horrible pensamiento siguió a su pregunta ¿y si Hyun no lo invitaba a que fuera ahí en la mañana de Navidad?

—Jun, estoy triste —Joon dijo, en voz baja mientras se dirigían a la caja registradora.

—¿Por qué estás triste cielo? Sabes que estás a salvo ¿verdad? —Mientras estaban en la fila, DJun rek se aseguró de que tenía una mano sobre Joon en todo momento.

—No tenemos un árbol en nuestra casa. No tenemos un lugar para poner los regalos.
Oh, buen Señor. Joon tenía razón. Había muchos árboles en toda la tienda, pero ninguno en el pent-house.

—Cielo, ¿por qué no le dijiste a tu papá que quieres un árbol? —O tal vez lo había dicho, pensó Jun, pero Hyun había vetado la idea.

—Papá está muy ocupado todo el tiempo. Creí que no quería hacerlo.

Jun tomó una rápida decisión. Esperaba que a Hyun no le importara, pero después de hoy, pensó que cualquier cosa que Joon quisiera le sería concedida.

—Ven conmigo. Vamos a una juerga de compras —dijo Jun.

—¿A dónde?

—A conseguir un árbol, uno pequeño que podamos poner en una mesa en la sala de estar. Todos podemos decorarlo esta noche después de la cena.

La pequeña frente de Joon frunció el ceño. —Pero ¿con qué? No tenemos cosas brillantes para poner en él.

—Bien, ya se nos ocurrirá algo.

Encontraron una tienda con una venta de adornos. Jun encontró paquetes de perlas en colores iridiscentes y tomó cuatro de ellos. Joon encontró algunas brillantes estrellas y ángeles. Pronto sus brazos estaban llenos y se dirigieron a la caja, acababan de dar media vuelta cuando Jun se dio cuenta de que había olvidado las luces.

Después de dejar sus paquetes en el pent-house se dirigieron hacia el segundo piso de la parte trasera de la tienda. Dos árboles de Navidad estaban apoyados en la esquina.

—¿Estará bien con uno de estos? —Jun preguntó a Joon. Encontraron cajas de adornos y se divirtieron eligiendo los que se verían mejor en su árbol. Volvieron arriba, movieron una mesa baja de café delante de la ventana grande y la cubrieron con un mantel rojo que Jun encontró en un cajón. Acababan de abrir las cajas de las decoraciones cuando oyeron la puerta principal abriéndose.

—¡Papi! —Joon corrió hacia Hyun, quien lo alcanzó y lo abrazó. Jun observó cómo las piernas de Joon rodearon la cintura de Hyun y sus brazos se curvaron alrededor de su cuello.

—¡Fuimos de compras Papi, mira! —Joon señaló el árbol.

Jun contuvo el aliento mientras Hyun miraba el árbol sobre la mesa y las cajas a su alrededor. Sus cejas subieron mientras su mirada se desplazaba a Jun.

—Espero que todo esté bien. Creí que podríamos decorarlo juntos esta noche... para celebrar —Jun odiaba oírse tan inseguro, pero había tomado algunas decisiones por sí mismo. Ahora esperaba para saber si Hyun estaría de acuerdo con esas decisiones.

—Es una idea maravillosa. Me siento mal por no pensar en eso —Hyun hizo un guiño a Jun sobre la cabeza de Joon.

—Joon me dijo que estabas muy ocupado —explicó Jun.

En ese momento, el repartidor llamó al teléfono de abajo y Jun se fue a recoger la comida. Mientras tanto, Hyun y Joon colocaron la mesa en el pequeño comedor junto a la cocina. No escapó a la atención de Jun que ni una palabra se había sido dicho acerca Tawna. Jun ciertamente no iba a tocar el tema. Pensó que Hyun estaba protegiendo a su hijo de cualquier negatividad esta noche y Jun aplaudió la idea.

A eso siguió una noche maravillosa. Cenaron y rieron. Jun sirvió postre y gimió ante el delicioso brownie con helado que Joon había pedido. Entraron en la sala de estar. Jun colocó música de Navidad y ellos decoraron su árbol. Hyun y Jun se turnaron levantando a Joon para que colocara las cosas en la parte superior.

Cuando llevaron a Joon a dormir esa noche, era un niño feliz y seguro. Por mucho que Jun amara a Joon y disfrutara de su tiempo juntos, estaba encantado de tener ahora a Hyun para sí mismo.

Terminó la limpieza de los platos y la limpieza de la cocina y luego se dirigió de nuevo a la sala de estar, ahora iluminada sólo por las luces del árbol. Hyun lo atrapó tan pronto como entró en la habitación.

—Has hecho un trabajo maravilloso con Joon esta noche —susurró acariciando su nariz en el cuello de Jun. —Gracias. El árbol fue una gran idea.

—Fue idea de Joon—dijo Jun. —Y me acordé de que había un par de árboles adicionales en el cuarto de almacenamiento. Dime rápidamente lo que pasó con Tawna y luego tengo una pregunta acerca de la Navidad.

—Olvídate de ella. ¿Qué pasa con la Navidad? —Hyun caminó con Jun hacia el árbol, echando una última mirada antes de apagar las luces. A partir de ahí, dirigió a Jun a su habitación y cerró la puerta. Dejó el monitor en la mesita de noche, se colocó sobre la cama y abrió los brazos.

Jun entró en ellos, sintiendo que volvía a casa. Suspiró profundamente cuando los brazos de Hyun lo envolvieron.

—¿Navidad? —Hyun le recordó en voz baja, moviendo los labios sobre la frente de Jun y hasta en el cabello. Jun se armó de valor y abrió su corazón.

—Me encantaría pasarla contigo y con Joon Pero la pregunta es ¿Me quieres aquí tanto como quiero estar aquí?

—Junnie, te quiero aquí todo el tiempo. Te preguntaría acerca de mudarte, pero no es sólo sobre mí en lo que tengo que pensar. Tengo que considerar cómo afectaría a Joon y si tú estás incluso listo para ese nivel de compromiso. —Hyun puso un dedo en los labios de Jun antes de que pudiera hablar. —Vamos a hablar de esto después de Navidad. Quiero que pases la Nochebuena con nosotros para que juntos podamos estar aquí cuando Joon abra los regalos. Quiero compartirlo con ustedes.

—Eso me haría muy feliz —Jun contuvo las lágrimas ante la perspectiva de que sus sueños se hicieran realidad.

No había duda en su mente de que estaba enamorado de Hyun y él estaba empezando a creer que Hyun se sentía de la misma manera.

—Antes de que te bese y te lleve a la cama conmigo — dijo Hyun, —Te pondré al día respecto a Tawna.



Hyun había llamado a su abogado, Kyu Jong y el hombre ya estaba en la estación cuando Hyun llegó ahí. Se reunieron con los oficiales y junto con los abogados contratados por los padres de Tawna, observaron mientras ella se rompía durante el interrogatorio.

A través de vidrio grueso Hyun vio sus enormes lágrimas rodando por sus mejillas mientras explicaba cómo se había enamorado de él y como había llegado a pensar que podría tener una oportunidad como pareja. El oficial le preguntó específicamente qué tipo de comportamiento le había dado la idea. Tal como él lo entendía, Hyun Joong era gay y por lo tanto no estaría interesado para nada en las mujeres.

—Muchos hombres me han dicho que soy hermosa y yo creí que podría cambiar de opinión ya sabe, hacer que quisiera. Incluso me ofrecí a cuidar a su mocoso.

Hyun quería atravesar la ventana y agarrarla por el cuello. La mano de su abogado en su brazo apenas lo calmó. Sus puntos de pulso latían.

—Acerca de su hijo, Joon. ¿Por qué se ofreció a cuidar al niño, si a usted no le importaba? —preguntó el oficial.

—Du-uh —dijo Tawna, ladeando la cabeza como si pensara que el oficial fuera particularmente lento. —Nada es más importante para Hyun que ese mocoso. Sabía que si podía estar con él, conseguiría acercarme a Hyun.

—Entonces, ¿qué pasó? Perdió el trabajo hace una semana, ¿verdad? —El oficial la miró atentamente mientras revisaba la información. —Si mi información es correcta, no debía ni siquiera haber estado en el edificio.

—Todavía tenía mis llaves, pero había cambiado las cerraduras. ¿Puede creer eso? ¡No confiaba en mí! —Estaba claro que Tawna no entendía por qué.

Mientras Hyun la miraba, no podía creer que no hubiera visto a través de ella antes. El negocio no era excusa para no estar más consciente de lo que estaba pasando tan cerca de su hijo. Continuaba sintiéndose como un fracaso en el departamento de padres.

—Hubo alguna mención sobre no tratar al niño con, digamos, la amabilidad y el cuidado de una niñera. Esto fue una adición reciente a los requisitos de su trabajo. Usted se ofreció a reemplazar a su cuidador habitual ¿es eso correcto? ¿Pidió el trabajo como cuidadora del joven Joon?

A Hyun le gustaba este oficial, que estaba haciendo las preguntas correctas cada vez y repitiendo algunas en un intento de atraparla. Hyun apenas pudo permanecer en silencio mientras observaba el procedimiento. Entendía que no a todas las personas en su posición se les permitía observar esta parte del proceso. Evidentemente, tenía que ver con la proximidad de las festividades y el deseo de los abogados de limpiar sus expedientes. A Hyun no le importaba cual fuera la razón, estaba contento de tener la oportunidad de ver cómo había cometido el mayor error de su vida. Había puesto a su hijo en riesgo por estar demasiado dispuesto a aceptar una solución fácil a un problema, en lugar de investigar más a fondo a la persona que le permitía vigilar a su hijo.

Jun vino a su mente, junto con el hecho de que Hyun no lo había conocido por mucho tiempo tampoco. Como cuestión de hecho, sabía muy poco acerca de Jun, pero todavía se sentía seguro dejando a su hijo con el hombre. ¿Estaba siendo estúpido otra vez, porque estaba siendo dirigido por su polla en lugar de su cerebro? Quería a Jun en su vida. Su oficina y su vida personal ya estaban funcionando sin problemas con Jun dirigiendo las cosas.

Hyun tomó un momento y se preguntó seriamente si estaba cometiendo otro error. ¿Estaba permitiendo que sus sentimientos por Jun desdibujaran sus habilidades en la toma de decisiones? 

Tenía la evidencia delante de él, de que él era capaz de cometer errores monumentales cuando estaba presionado por el tiempo y en un aprieto.

¿Estaba haciendo lo mismo con Jun, un hombre que había conocido hacía tan poco tiempo?

Su corazón latió con fuerza mientras se levantaba. Kyu lo interrogó con la mirada. Él asintió al hombre, haciéndole saber que estaba bien.

¿Qué estaba haciendo? Había confiado en Jun en tan solo dos días, más de lo que lo hacía con Kyu, cuando el abogado de pie a su lado había trabajado para él durante años. Jun había reconocido lo que Hyun se había perdido y había tomado medidas para rectificar una mala situación.

Joon ya amaba a Jun y estaba actuando como una casamentera para ellos. Hyun había aprendido la lección de esto, por supuesto. A partir de ahora iba a tener más cuidado, pero su instinto le decía que no se había equivocado al confiarle a Jun... a su hijo y él pensó que… a su corazón también.

Hyun se sintonizó de nuevo en la conversación detrás del vidrio. ¡Enfócate, Hyun Joong, enfócate!

Tawna realmente estaba poniéndose a llorar ahora y estaba jurando remordimientos y una renovada comprensión de la gravedad de sus actos. ¿Qué se había perdido en los últimos minutos? Observó cuidadosamente para ver si ella estaba jugando con ellos.

Increíblemente estaba entrando en razón. ¿Qué demonios?

—Sé que me equivoqué. Nunca debería haber permitido que mis sentimientos dominaran mi sentido del bien y el mal. No tenía que ofrecerme para cuidar a Joon para conseguir acercarme a Hyun, uh, al señor Kim. No soy buena con los niños y no tendría idea sobre qué hacer con él. Ojalá pudiera hacerlo todo de nuevo, pero sé que eso no es posible. Metí la pata muy profundamente y me gustaría poder hacerlo mejor de nuevo. El señor Kim siempre fue amable conmigo y lo dejé pensar más de lo que realmente debí. Sólo quiero decirle que lo siento y que me voy a casa con mis padres. Estoy de acuerdo con todo lo que me digan que haga. Ruego que no tenga que ir a la cárcel. Sé que mis padres y el abogado están pidiendo asesoramiento y servicio a la comunidad. Les prometo que si todos ustedes están de acuerdo en algo como eso, van a hacer una diferencia en mi vida. 

—Señora, no nos corresponde a nosotros hacer ese tipo de decisión. El señor Hyun está comprensiblemente furioso por sus acciones y está listo para presentar cargos. Hay varios que se podrían poner en marcha. Además de la crueldad mental, la cinta adhesiva en la boca del niño y luego dejarlo solo y oculto, constituye peligro injustificable. Como el señor Hyun dijo, si el niño se hubiera asustado lo suficiente, se habría enfermado y ahogado, eso podría haberle causado un daño o incluso la muerte. Eso no es algo que simplemente se pueda barrer bajo la alfombra.

—¡Oh, Dios mío! Nunca pensé en nada de eso. Soy una persona terrible, lo soy —Las lágrimas de Tawna desbordaron cuando ella pareció darse cuenta de las graves consecuencias de sus acciones.

—¿Por qué lo hizo Tawna? —preguntó el oficial.

—Lo siento, lo siento. Estaba enojada porque trajera a ese tipo en mi lugar. Sólo me despidió y lo puso en mi lugar. Yo estaba tratando de vengarme de los dos. No estaba pensando con claridad. Sé que no puedo ser perdonada por lo que hice.

Me gustaría poder decirle al señor Hyun cuánto lo siento. Soy un desastre. Sólo quiero ir a casa con mis padres. No estoy lista para estar por mi propia cuenta —. Tawna estalló en sollozos y Max, incluso estando más furioso de lo que estaba, le creyó. 

—Señora Fisher, no es mi lugar decir lo que va a suceder. Eso le corresponderá a los abogados.

Con eso, Hyun se alejó de la ventana. —¿Y ahora qué? — preguntó a Kyu.

Su abogado se encogió de hombros. —Como dijo el oficial, esto no puede ser barrido bajo la alfombra. No hay manera de que podamos conseguir un fiscal para que vea el caso esta noche o tal vez incluso antes de las festividades. Va a pasar un tiempo antes de que sea resuelto y mucho depende de ti. Ya que fue técnicamente un secuestro, no tendrá que haber una reunión con el fiscal para decidir qué cargos se establecerán y cuál va a ser la condena. ¿Qué es lo que quieres hacer Hyun? — El abogado abrió la puerta. Se movieron por el pasillo y entraron en una sala de conferencias. Hyun se sentó y pensó un minuto.

—Joon dijo que no quería que ella se perdiera la Navidad —Negó con la cabeza, pensando en el gran corazón del pequeño niño. Sabía que él mismo no era tan indulgente.

—Me he calmado —dijo. —No estoy tan rabioso como estaba al principio. Quiero que la castiguen, pero no me importa si va a la cárcel o no. Quiero que tenga el asesoramiento y que haga el servicio comunitario que mencionaste. No quiero que sea capaz de poner un pie en Kim's de nuevo. Estoy bien con que se vaya con sus padres y cumpla la pena en cualquier maldita ciudad en donde ellos estén. ¿Puedes asegurar que va a desaparecer de mi vida y que todavía tenga que pagar por lo que hizo? Sólo asegúrate de que todo esto desaparezca, así puedo decirle a Joon que está bien, pero que no tiene que preocuparse por ella nunca más — De repente, todo lo que Hyun quería era estar en casa con Joon y Jun.

Él y Kyu discutieron los detalles restantes y luego el abogado se levantó y cerró su maletín. —Yo me encargo de esto por ti Hyun. Voy a ganar mi bono de Navidad de este año.

—Por supuesto que lo harás. Ir calmadamente con Tawna hará feliz a Joon y yo convenceré a Jun que el espíritu navideño se apoderó de mí. Gracias Kyu.



—Wow. A Joon le gustará Hyun. No sé si yo podría haber sido tan indulgente como tú. Por supuesto no la vi descomponerse o escuché alguno de sus excusas. Eres un buen hombre —Jun puso una mano en la mejilla de Hyun, suavemente y luego empujando los dedos más para agarrar la cabeza de Hyun y acercarla a la suya.

—Te necesito —dijo. Jun inclinó la cabeza y se encontró con la boca de Hyun, abriendo para recibir la lengua de Hyun y encontrarse con la suya, gozándose en la alegría con Hyun.

Puso sus brazos en los hombros de Hyun y se agarró a Hyun quien barrió su boca con una meticulosidad apasionada que tenía a Jun temblando de necesidad.
Mientras se besaban, los fuertes dedos de Hyun peinaron el cabello de Jun en la forma en que quería, dejando que las finas hebras corrieran entre ellos. Cuando sus labios fueron liberados más tarde, 

Jun murmuró —Me gusta la forma en que se siente. Como cuestión de hecho, me gustan tus manos sobre mí.

—¿Oh, sí? Conozco la sensación. Me gustan tus manos sobre mí también y me encanta poner las mías en ti —Hyun barrió a Jun y lo llevó a la cama. 

—Esa es una manera de conseguir lo que quieres — Jun bromeó.

—¿Te importa? — Hyun se detuvo.

—No, en absoluto. Tal vez debería. Supongo que estar siendo llevando alrededor no es lo más masculino, pero me gusta estar en tus fuertes brazos. Levántame más alto —Jun ordenó y cuando Hyun lo hizo, Jun balanceó una pierna hacia debajo de manera que pudiera rodear la cintura de Hyun.
Sin ni siquiera un tropiezo, Hyun cambió a Jun para que estuvieran cara a cara. Jun se agarró con fuerza con sus piernas y las manos de Hyun se movieron hacia abajo para agarrar su trasero.

—Mmm —dijo Jun contra los labios de Hyun—eso se siente bien también —Se retorció, moviendo sus caderas contra la cintura de Hyun y su trasero en las manos de Hyun. Hyun se rio en voz alta, apretando y tirando de Jun con más fuerza contra él. De pie junto a la cama, Hyun se volvió lentamente en un círculo con Jun en sus brazos. Jun se echó a reír, dejando caer la cabeza hacia el hombro de Hyun. —He encontrado mi cielo —le susurró al oído de Hyun. Siguió las palabras con una suave caricia, los dientes y la lengua moviéndose suavemente sobre el lóbulo. 

—Eres un hombre muy atractivo, lo suficientemente hombre para mí y me gusta poder cargarte —Hyun giró la cabeza y cepilló sus labios con los de Jun. —Quédate aquí esta noche. De hecho, quédate aquí con nosotros durante los días de fiesta y para entonces sabremos si vamos a llevar esto hasta el final. Ahora mismo me siento muy a favor de todo el camino. ¿Tú que sientes?

—Sabes cómo me siento. Quiero estar contigo tanto como pueda. Me encanta trabajar para ti, hacer que tu vida funcione mejor y estar con Joon. Ahora, llévame a la cama Hyun. Eso me encanta incluso más. Te amo —Jun terminó con un suspiro tembloroso.

—Mmm, puedo decirlo —dijo Hyun, tirando de las caderas de Jun más cerca de él hasta que su polla se apretó contra su estómago. Se dio la vuelta y colocó a Jun en la cama, siguiéndolo hacia abajo.

Jun gruñó y murmuró —Mala planificación.

—¿Hmm? —Hyun gruñó entre dientes, la boca moviéndose sobre la mandíbula de Jun en un camino a los labios.

—Ropa, mucha ropa. Muévete. Déjame trabajar aquí. Voy a hacer parte de mi trabajo. Conseguir desnudarnos tan pronto como sea posible —Jun rodó por debajo de él y se deslizó hacia un lado de la cama. En cuestión de segundos, estaba desnudo. Se puso de pie junto a la cama, su erección alta y firme de pie, mientras que Hyun lo miraba con intención clara en sus ojos.

—Ponte a trabajar bebé, te ves demasiado bueno para ser verdad. Mencionaste el cielo antes. Ayúdame a llegar ahí — ordenó Hyun. Jun se fue a la parte inferior de la cama y quitó rápidamente los zapatos y los calcetines de Hyun, alisando sus manos sobre los pies de Hyun en un masaje rápido que sacó un zumbido de Jun. Mientras tanto, Hyun desabotonó su camisa, sus ojos fijos en Jun.

Gateando por la cama, con las rodillas a ambos lados de las piernas de Hyun, Jun se detuvo para desabrochar el cinturón de Hyun. Tampoco pudo ver hacia otro lado mientras sus movimientos se hicieron lentos y sensuales. Jun abrió los pantalones de Hyun y deslizó sus manos en el interior, sacando los pantalones y los calzoncillos, bajándolos hasta la rodilla y luego caminando hacia atrás abajo de la cama para eliminarlos por completo.

Mirando a Hyun, Jun dijo —Quítate la camisa — Mientras Hyun lo hacía, Jun fue al baño y se puso una bata de baño y una toalla pequeña que puso sobre la mesa de noche.

Metió la mano en el cajón y sacó un preservativo y el lubricante que sabía que estaban ahí, porque él lo había comprado y lo había puesto ahí mismo. Sólo una tarea de su nuevo empleo, una parte muy especial no necesariamente descrita en su cargo del trabajo.

Hyun yacía con los brazos detrás de la cabeza, su cuerpo totalmente dispuesto. Una vez más, Jun tuvo la sensación momentánea de que la Navidad había llegado pronto. Bastaba con ver lo que le esperaba y con una sonrisa de bienvenida en su cara, también. Jun subió a la cama, envolviéndose a sí mismo sobre Hyun y tomó esa sonrisa justo en su boca, saboreando el sabor y la textura de la misma.
Estuvo ocupado haciendo que Hyun viera ángeles y sintiera la suavidad de las nubes del cielo mientras flotaba en medio de la liberación sexual. Noble objetivo tal vez, pero Jun se sentía a la altura. 


.............................................FIN.............................................

1 comentario:

  1. Ohhh termino en una parte importante, me quede con ganas del lemon jeje, pero la historia estuvo genial, muchas gracias por adaptarla y compartirla, me siento especialmente feliz ya que 2hj es mi pareja favorita y me cuesta un mundo encontrar historias de ellos en español, he leido algunas mas pero en ingles, ojala puedas subir otra pronto, un final muy bello y mas ahora que se viene la navidad, me encantaría pasarla con estos dos y espiarlos jaja una vez mas gracias y feliz navidad adelantada :-)

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