viernes, 24 de octubre de 2014

Terrores Nocturnos. Capitulo 5


Saeng lo sintió incluso antes de que el olor lo golpeara, lo cual decía mucho de sus habilidades, teniendo en cuenta el mal olor que los demonios slug despedían. Era una mezcla de pantano mezclada con fango de aguas negras.

Lentamente parpadeó unas cuantas veces para que su visión pudiera adaptarse a la oscuridad, en silencio salió de la cama. Apenas logró oír a Jun haciendo lo mismo desde el otro lado de la pequeña habitación. Se arrastraron hasta el extremo de la cama de Saeng.

Abriendo lo que parecía un baúl normal, Saeng reveló una gran variedad de armas que parecían tan mortales que haría babear a Leatherface (era un caníbal que usaba una mascara de piel y una motosierra que usa como arma.) de envidia. Sacó sus armas preferidas, una Glock (17 cartuchos con una velocidad de fuego alta.)  y una espada corta, se deslizó hacia un lado. Jun se movió y tomó un par de pistolas y un juego de sai (Espadas del Japón.), que no sorprendió a Saeng ya que a Jun le gustaba acercarse a sus enemigos y matarlos personalmente. Mierda, si él pudiera les arrancaría el corazón a sus enemigos con sus manos desnudas.

Se hicieron una señal uno al otro y se colocaron en posición a cada lado de la habitación justo cuando la puerta se abrió para revelar a un par de demonios slug. Al menos Saeng asumió que eran demonios slug, ya que hasta ese momento, sólo había visto fotografías de ellos.

Incluso así no estaba preparado para esa mierda que ahora estaba en su habitación. Las cosas eran de más de dos metros de alto y parecía como si alguien hubiera tomado una cubeta de Silly Putty ( juguete comercializado inicialmente por crayola en la que una sustancia gelatinosa y pegajosa estaba dentro de un huevo de plástico, en México se conoció como moco de King Kong. Se imaginaran como era la sustancia…) y dejado rodar sobre un montón de carne podrida, y luego dejó todo afuera al sol para estofar durante varias horas.

Las cosas ni siquiera tenían boca, nariz u orejas. Sólo había ranuras en esas áreas. Ellos tenían los ojos más extraños de todos los demonios. Eran grandes y totalmente blancos, a Saeng le recordaban las viejas caricaturas de Anita la Huerfanita. La similitud causó que quisiera reírse y estremecerse de asco al mismo tiempo.

Uno de ellos se detuvo y dejó escapar un sonido que era en partes iguales resoplido y olfateo. —Huele a novatos, aquí.

Saeng tuvo que morderse la risa cuando vio a Jun marcando con los labios: ‘Fee, Fi, Foe, Fum’.

El sonido que hacia el gigante del cuento de ‘Jack y las habichuelas mágicas’. Lo único que faltaba era la gansa y los huevos de oro.

Luego, Saeng escuchó los sonidos de la puerta al abrirse y gritos desgarrando el silencio de todo el dormitorio. Sabía que era hora de actuar. Novatos o no, no había manera de que él y Jun pudieran quedarse sentados y dejar que civiles indefensos fueran atacados. Incluso si uno de ellos pudiera ser el imbécil de Yunho.

Dándole una ligera inclinación de cabeza a Jun, ambos se lanzaron hacia adelante como uno solo. Saeng utilizó su espada para cortar la garganta del demonio slug. Por lo menos lo intentó, pero la piel demostró ser gruesa y pegajosa. Así que todo lo que logró hacer fue decapitarlo parcialmente.

Su cabeza pendía en un ángulo extraño, esos ojos espeluznantes mirando a la nada mientras la bestia gruñía. 

—Travieso Protector. Ahora, debes morir.

—En tus jodidos sueños —Saeng jadeó mientras blandía su espada de nuevo.

Esta vez se las arregló para arrancarle la cabeza, el cuerpo cayó al suelo con un repugnante ruido sordo. Sólo para estar seguro, pateó la cabeza lejos del cuerpo hacia el pasillo. Detrás de él, podía oír los gritos de muerte del otro demonio que Jun aniquilaba.

Se apresuraron a salir al pasillo para encontrar que todo el infierno se había desatado y algo más. Había más demonios slug ahí y estaban atacando a los civiles. Ya las paredes estaban cubiertas de sangre y numerosos cuerpos yacían en el suelo.

—Esos jodidos están orinando nuestra caja de arena — gruñó Jun mientras giraba sus espadas sai.

Uno de los demonios atacó a Saeng quien rápidamente sacó la pistola de la pretina de su pantalón y disparó. El demonio cayó, uniéndose a la carnicería que cubría el suelo. Al mismo tiempo, Jun sacó sus pistolas, su puntería era perfecta como siempre.

—Santa mierda —jadeó una voz a la derecha de Saeng.

Saeng vio a Yunho parado ahí, los ojos llenos de sorpresa y su piel tan pálida que podría haber pasado por un fantasma.

—Regresa a tu habitación y enciérrate —ordenó Saeng.

Por supuesto, el idiota no escuchó. Yunho simplemente seguía de pie allí como un conejo asustado bajo la mirada de su presa. Eso no estaba muy lejos de la verdad, si uno de los demonios slug llegaba a él.
Un demonio gritó y corrió hacia Yunho. Bueno, maldición, Saeng iba a tener que salvar al imbécil. ¿Eso no simplemente apestaba?

Metiendo su Glock en el bolsillo de su pijama, Saeng tomó con firmeza su corta espada. Con un suspiro de resignación, Saeng blandió su espada. Por desgracia para él, este era uno de los pocos demonios slug que sabía pelear. Rápidamente evitó la espada de Saeng, y luego lo atacó con lo que parecían garras. Si Saeng hubiera sido un humano normal, el demonio slug lo hubiera eviscerado, pero como Saeng era un Protector, se las arregló para evitar el golpe, al mismo tiempo que blandía la espada de nuevo.

El par luchó durante varios minutos, ambos dando y esquivando. Una capa de sudor cubrió el cuerpo de Saeng, vestido con un pijama de la guerra de las galaxias. Sus brazos empezaron a dolerle de empuñar la espada. En silencio se maldijo por descuidar su entrenamiento.

Entonces el demonio slug se detuvo. Fue sólo medio segundo, pero fue lo que Saeng necesitó. Dejando escapar un grito de batalla, blandió la espada en un arco hacia los lados. Esta vez se aseguró de hacerlo lo suficientemente fuerte para decapitar a la cosa en el primer intento. La viscosa sangre café se extendió por todos lados cuando el cuerpo sin cabeza cayó al suelo.

Una tonelada de la sustancia viscosa golpeó a Saeng en la cara. Su estómago se revolvió cuando parte de esa mierda cayó en su boca. Aun así, eso valió la pena al escuchar a Yunho jadeando tras él.

Justo cuando Jun acabó con el último, Yunho logró decir con voz entrecortada: —¿Qué diablos eran esas cosas?

—Algo que pudo haberte comido completo y lentamente disolverte en el estómago —dijo Jun, mientras usaba una camisa de la fraternidad para limpiar su sai.

Yunho tragó saliva. —¿Es algún tipo de broma de mal gusto?

—Me gustaría que lo fuera, pero es la pura y honesta verdad de Dios. Los demonios slug siempre han sido las cosas más repugnantes —dijo Jun en un tono de aburrimiento. Se giró hacia Saeng—. ¿Estás listo? Estoy dispuesto a apostar que nuestro transporte ya está esperándonos afuera.

Limpiando su rostro, Saeng asintió y ellos salieron del edificio sin ver hacia atrás. Sabiendo que los Guardianes regresarían a limpiar las habitaciones, ni siquiera se detuvieron el tiempo suficiente para preparar una bolsa.

Como era de esperar, cuando salieron a la calle, una camioneta negra los esperaba con el motor encendido. 

Los dos primos de Saeng, Min y Kyu, los esperaban con sus habituales sonrisas. Como todos los Guardianes novatos en entrenamiento, vestían íntegramente de negro, jeans y camisetas de manga larga lo suficientemente suelta para esconder armas.

Entonces el corazón de Saeng se aceleró y casi pierde el paso cuando vio a una tercera persona de pie junto a la camioneta. ¿Qué demonios estaba haciendo aquí Hyun y por qué en el infierno tenía que verse tan malditamente bueno?

Durante años, Hyun había estado al frente y en el centro de la mayoría de las fantasías de Saeng cuando se masturbaba.

Con un cuerpo hecho para la batalla, cabello rubio cortado en un perfecto estilo, y penetrantes ojos que parecían no perderse nada, Hyun era todo lo que le gustaba a Saeng en un hombre y algo más.

Sólo había un pequeño problema... Hyun no había mantenido en secreto que no tenía una buena opinión de Saeng. Sólo una mirada fulminante de Hyun apagó el deseo de Saeng más rápido de lo que una docena de duchas de agua fría jamás podría.

Una mirada vacilante de Hyun tenía a Saeng viendo su propio cuerpo y estuvo a punto de dejar escapar un gemido de mortificación. Él tuvo que elegir esa noche para usar su pijama de Luke Skywalker. ¡Joder, joder, joder! ¿Podrían las cosas ponerse peor? 

—¿Les tomó cinco minutos matar a un puñado de demonios slug? —Hyun cuestionó con desaprobación elevando su ceja derecha.

Sí, podría empeorar.

A Saeng se le secó la boca y tuvo que tragar un par de veces logrando formar saliva suficiente para hablar. 
Jun, esa pequeña mierda, había elegido caer en otro de sus sombríos silencios, dejando a Saeng totalmente solo a la deriva buscando una excusa.

—Había más de media docena de ellos. Además, había civiles alrededor. No queríamos que ninguno de ellos saliera herido por el fuego cruzado o algo así.

Hyun se adelantó y tomó la espada de las manos Saeng. —Es evidente que tenemos mucho trabajo por delante.

Le tomó unos minutos a Saeng el que su mente captara la palabra ‘nosotros’. —¿De qué me estás hablando?

Min le dio una sonrisa sarcástica, entonces tuvo la audacia de reírse. —El Oráculo ha asignado a Hyun como tu nuevo Guardián.

Un leve sonido de malestar atravesó los labios de Saeng ante ese pedazo de información. Seguramente ni siquiera el Oráculo podría ser vengativo. Que Saeng estuviera enamorado de Hyun, no significaba que quisiera ser el Protector del hombre. Las brutales sesiones de entrenamiento de Hyun eran conocidas y temidas de igual manera por los Protectores novatos y por Guardianes.

—¿Estás bien? —Kyu le preguntó.

Aunque podía estar en su elemento como buscador de problemas al igual que Kyu, Min a menudo asumía también el papel como el mentor mayor. Más de una vez había sido él quien vendaba los raspones de Saeng cuando eran pequeños.

—Tengo que abandonar la universidad, ¿no es así? —Saeng preguntó, decidiendo ignorar el asunto de Hyun, por el momento.

—Sí, no creo que vayan a ser capaces de pasar por alto el incidente del ataque y la destrucción de todo el dormitorio —dijo Min en un tono suave que se podría utilizar con un animal herido o asustado.

—De hecho, probablemente deberíamos lograr salir como un infierno de aquí antes de que llegue la policía —Kyu señaló con la cabeza la carretera ahora desierta.

A juzgar por el coro de sirenas que venían en esta dirección, el camino no estaría vacío por mucho tiempo más.

—¿Qué pasa con los cuerpos de los demonios que quedaron en el interior? —Saeng preguntó, mientras sus primos lo guiaban a la camioneta.

—Tenemos nuestras propias conexiones con la fuerza de la ley y el gobierno. Ellos nos ayudarán a mantener las cosas tranquilas —dijo Hyun.

Le dio un codazo a Saeng, empujándolo hacia la parte central de la camioneta, luego lo siguió, deslizándose totalmente dentro del espacio personal de Saeng.

—¿Qué pasa con los estudiantes que vieron todo? —Saeng continuaron discutiendo.

Hyun dejó escapar un suspiro que le dijo claramente que todas las preguntas de Saeng eran exacerbantes. —Tenemos una bruja en nuestra nómina. Ella va a usar un hechizo para enmascarar sus recuerdos.

Saeng frunció el ceño. —¿Estás seguro de que es seguro? No queremos freírles el cerebro o algo así.

—¿Realmente te importa si aplastan el cráneo de Yunho? —preguntó Jun mientras se acomodaba en la última fila de asientos.

«Oh, ¡ahora se decide a hablar!»

—¿Quién es Yunho? —Min preguntó.

—Sólo un civil que hizo de su hobby molestarme —gruñó Saeng, el calor cubrió su rostro.

—¿Y tú se lo permites? —Hyun demandó.

Indignado, Saeng se giró hacia él. —¿Qué otra cosa se supone que debía hacer? No está permitido dañar a los civiles, sin mencionar que siempre se aseguró de tener un montón de sus amigos con él cada vez que me enfrentaba.

—No debería haberte importado si tenía un par de docenas de civiles con él. Cualquier Protector que se precie debe saber manejar eso sin ningún problema.

Saeng no podía creer que en realidad tuviera que defender sus acciones. —Lo podría haber manejado si hubiera tenido que hacerlo.

—¿Cómo a los demonios slug?

Dios, ¿qué demonios había Saeng visto en este imbécil? —Nosotros nos encargamos de todos, entonces ¿de que te quejas?

—Les tomó más de cinco minutos neutralizar a los demonios. Eso es cuatro minutos más largo.

—¿Tienes problema con la memoria a corto plazo? Nosotros ya pasamos por esto una vez. Teníamos que tener cuidado de no dañar a ninguno de los civiles. Habían dejado sus dormitorios y estaban por todo el lugar.

—¿No querían lastimar a los estudiantes?

Dios, este hombre era bien estúpido o tenía problemas de audición. Saeng dejó escapar un suspiro exasperados. —Si.

—¿A pesar de que según tú, ellos hicieron tu vida en la escuela poco agradable?

—Sí, sólo porque alguien sea un imbécil, no quiere decir que deba dejarlo morir.

Hyun lo vio fijamente durante unos momentos, estudiando el ilegible hermoso rostro de aquel hombre. 

Finalmente, cuando Saeng se sentía como si estuviera listo para sacar la tensión, Hyun asintió bruscamente. —Después de todo hay esperanza contigo.

Saeng se dio cuenta que había pasado algún tipo de prueba, aunque por su vida, no podía entender cuál podría ser. ¿Fue sólo porque no permitió que Yunho fuera tragado por los demonios slug? Porque si es así, entonces no parecía la gran prueba para Saeng. Cualquier persona, Protector o civil, hubiera hecho lo mismo.

—Si lo hubiera hecho a mi manera, hubiera dejado que la cosa eviscerara a Yunho—bufó Jun desde el asiento trasero.

Está bien, quizás la mayoría de la gente lo hubiera hecho.

—Jun realmente no quieres decir eso —Saeng le dijo a Hyun.

—Sí, lo hago. El idiota se merecía eso y algo más por lo que te hizo.

Saeng se giró en el asiento para ver a su amigo. La ira ardía en la mirada de Jun, a pesar de que Saeng sabía que no iba dirigido a él.

—No era algo que no pudiera manejar —le aseguró Saeng.

Jung Min lentamente se acercó y tocó la sai que Jun tenía en los dedos. Saeng se tensó, preocupado de cómo iba a reaccionar Jun ya que él siempre había sido muy delicado con sus armas. Sin embargo, sorprendentemente, Jun la dejó fácilmente. Incluso se quedó quieto mientras Min le quitaba un poco de sangre de demonio slug de la cara.

Hyun palmeó el hombro de Saeng para recuperar su atención. —Tan pronto como lleguemos al complejo, quiero que te vayas directamente a la sala principal de entrenamiento.

Saeng parpadeó un par de veces confundido. —¿Por qué?

—Es hora de comenzar tu entrenamiento.

—Son las tres de la mañana. Estoy cubierto de fango y sangre, y tengo un gran dolor de cabeza. ¿No puedes esperar hasta la mañana?

Hyun estrechó los ojos, demostrando que no se movería de la problemática situación de Saeng. —Tengo dos palabras para ti chico: resistencia y mierda. Te reunirás conmigo ahí y me darás una buena sesión. 

Ninguna de esas medio mierdas que te he visto hacer con los otros Guardianes.

El niño petulante en Saeng emergió. —¿Y si me rehúso?

—Entonces voy a arrastrar tu culo ahí y lo golpearé hasta conseguir tu sumisión. 

Oh, joder, eso no deberían encender a Saeng, pero maldición, lo hacía. Tanto así, que tuvo que mover las piernas para ocultar su creciente erección. Cuando una conocedora sonrisa se deslizó sobre la cara de Hyun, Saeng quería arrojarse desde el vehículo en movimiento.

—No, no de ese tipo. Cuando te castigue, te aseguro que no te va a gustar. 

Un escalofrío recorrió la columna de Saeng y no estaba seguro si era por el deseo o el miedo. Él sabía una cosa de seguro. Ahora que Hyun era su Guardián, la vida de Saeng nunca iba a ser la misma.


Continuara................

1 comentario:

  1. *w* Saengie es un pervertidote y quiere que le peguen en el culo xD hay dios ese Hyun yo creo si se lo cumple :3 ahhh quiero mas

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