jueves, 30 de abril de 2015

El maullido del gato Capitulo 12



—Entonces, ¿qué es lo que te molesta?

—¿Qué quieres decir? — preguntó Min mirando a Hyun.

—Amigo. —Soltó éste un bufido—. Si fueras líquido, estarías evaporándote.

Jung Min puso los ojos en blanco y metió las manos en los bolsillos de sus vaqueros mientras caminaban. —Estoy bien.


—Sí, y yo soy el Conejo de Pascua.

—Déjalo ya, Hyun —le espetó Jung Min, volviéndose para mirar a su amigo.

—Está bien, está bien —respondió Hyun, levantando la manos—. Sólo estoy diciendo, que si hay algo de lo que necesites hablar, estoy aquí.

—Lo sé. —Y lo sabía. De todos los hombres con los que trabajaba en la agencia, Hyun siempre había estado a su espalda, no importaba cuál fuera la situación. Era el hombre con el que podía contar si las cosas se jodían.

Por lo menos hasta que Jun llegó. Min sabía más allá de toda sombra de duda que podía confiar en su pareja. Solo era el no saber cómo lo sabía. La conexión entre Jun y él estaba más allá de lo que nunca había experimentado, y no sabía muy bien qué hacer con ella.

—Jun y yo tuvimos una pelea —dijo Min observando sus pies mientras caminaban por la acera de cemento, paso tras paso.

—Me lo figuraba.

—Fue una estupidez.

—Por lo general, lo es.

Min se giró para mirar a Hyun. —¿Cuando infiernos te has convertido en un experto en relaciones?

—Soy un hombre de muchos talentos. —Sonrió éste—. Por lo tanto, Vamos, amigo, dime lo que pasó.

—Realmente fue una estupidez —se quejó Jung Min—. Durante toda nuestra conversación con Kyuhyun y Changmin ni una vez le preguntamos a Jun lo que quería. Oh, por supuesto, todo el
mundo tenía ideas, pero nadie le preguntó cómo se sentía acerca de ellas. Ni siquiera yo.

—¿Y?

—Y... —Min se encogió de hombros—. Entonces, le pregunté.

—Por la forma en la que tienes el ceño fruncido supongo que las cosas no fueron muy bien.
Min no estaba seguro de la respuesta a esa pregunta. Algo había pasado entre Jun y él. Solo que no estaba seguro de lo que era. Sentía que el hombre le estaba escondiendo algo, ya lo había sentido con el joven antes. Como cuando profundizó y descubrió que era un cambiaformas y que estos existían en el mundo, y el resto de las malditas cosas en su vida.

Estaba bastante seguro de que estaba a punto de enterarse de algo nuevo, excepto que no estaba seguro de que estuviera listo para nuevas sorpresas. Lo que había descubierto en un periodo de 24 horas era suficiente para Min.

—Jun no me dio una respuesta directa cuando le pregunté lo que quería. —Min frunció el ceño mientras se encogió de hombros—. Era como si tuviera miedo de decirme lo que realmente pensaba.

—Tal vez lo estuviera —dijo Hyun—. Puedes ser un hermoso tipo intimidador, ya sabes. Si pensó que podría molestarte con su solución, quizá, trató de darte la que creía que querías oír. Odio decir esto Jung Min, pero Jun no me parece un tipo decidido.

—Entonces no lo conoces muy bien. Es uno de los hombres más fuertes que he conocido. —Min se enderezó mientras pensaba en el pequeño hombre, su entusiasmo creciendo por la conversación—. Imagínate pasar por lo que él ha pasado en su vida y salir de ella con su cordura intacta. Un hombre débil no podría haber hecho eso.

—Así que, si no tenía miedo de que no te gustara su respuesta, ¿qué otra cosa podría ser? —preguntó Hyun—. ¿Fue algo que, le dijiste, algo que hiciste? Quiero decir, ¿cuánto realmente sabemos sobre los cambiaformas gato? Tal vez haya algún tipo de protocolo y lo rompiste o algo así.

Min tenía que pensar en eso. Hyun tenía razón.

No sabía mucho acerca de lo cambiaformas gatos. Lo que sabía, lo había aprendido de Jun, y éste no parecía saber mucho de ser un gato. Eso los dejaba a ambos a oscuras, pero al menos los dejaba juntos en la oscuridad.

—No creo que quiera ser rey —le dijo Min finalmente, después de reflexionar sobre su conversación con Jun en el baño.

—Entonces, ¿quién dice que tiene que serlo? Si no quiere ser rey, no tiene por qué serlo. No hay nadie que lo obligue. —Hyun frunció el ceño—. A menos que quieras que lo sea?

—Realmente eso no podía importarme menos mientras Jun esté seguro. Si quiere ser rey de su manada, está bien. Voy a ir con él y mantenerlo a salvo. Si quiere quedarse aquí y ser un gato doméstico, trataré con eso también. Sólo quiero que Jun esté seguro, feliz y preferiblemente conmigo.

—¿Se lo has dicho?

Jung Min parpadeó por un momento, sorprendido por las palabras de Hyun, entonces comenzó a maldecir hasta por los codos, cerrando sus manos en puños. No podía creer lo gilipollas que podía ser a veces. Quería echarle la culpa a su falta de experiencia en una relación, pero sabía que era su propia maldita naturaleza controladora.

Jun le había dicho a Min lo que quería escuchar, porque había forzado al hombre a hacerlo. No le había dado la oportunidad de realmente decir lo que pensaba. Jun tenía toda la razón. Le había hecho su pregunta, entonces había seguido preguntando. Jun por fin le había dicho lo que pensaba que Min quería escuchar en lugar de lo que realmente sentía.

—Tengo que volver a la casa y hablar con él —dijo Jung Min, cuando se dio la vuelta para correr de nuevo al apartamento, a la mierda la cena para llevar. Podían comerse las sobras. Se dio la vuelta gruñéndole a Hyun cuando sintió la mano del hombre en su brazo.

—Amigo, ve un poco más lento y dale a Jun algo de espacio para pensar. Me imagino que lo necesita tanto como lo necesitaste tú.

Min se quejó y se frotó la mano por la cara. —No lo entiendes, Hyun. Creo que realmente la he jodido del todo.

—Te has equivocado antes. Vas a volver a hacerlo. Después de todo eres humano... creo. —Hyun se rio entre dientes—. Después de actividades recientes, no estoy ya seguro de que sea verdad.

—Muy gracioso.

—Hey, no soy el que duerme con una bola de pelo, amigo. —se rio Hyun—. Esto es sobre ti.

Jung Min no pudo evitar sonreír al recordar lo mucho que disfrutaba teniendo relaciones sexuales con su bola de pelo, y todos los beneficios que venían con eso. Apostaría su último dólar a que Hyun iría en busca de su propio cambiaformas gato, si supiera la verdad sobre ellos.

—Estaré muy feliz haciendo eso el resto de mi vida.

—Woohoo —dijo Hyun soltando una risita— escúchate. Unos pocos días con el gato y ya estás deseando formalizar tu relación. ¿Eso no es un poco rápido para ti?

—Me gustaría poder explicártelo, realmente lo haría, pero simplemente es algo que no entenderás a menos que te pase.

La risa de Hyun se alejó cuando frunció el ceño.

—¿Explicar qué exactamente?

—Bueno, ya sabes lo de mi cuerpo, que se está haciendo más grande, ¿verdad?

Hyun enganchó la nueva camiseta que Min llevaba y sonrió. —Sí, amigo, la ropa nueva no fue un regalo a precio de saldo. Tuve que ir a comprarlas, ¿recuerdas? Eso, y el hecho de que ahora eres unos centímetros más alto que yo, cuando desde que te conozco, siempre has sido más bajo.

—Bueno, voy a continuar creciendo hasta que llegue al tamaño con el que pueda proteger adecuadamente a Jun. Según dice, como el verdadero rey de sangre, él es el corazón y el alma de su manada. Yo, como su pareja, se supone que debo ser su fuerza.

—¿pareja?

—No es una mala palabra, Hyun.

—¿Estás seguro? —Hyun parecía escéptico. Lo miró afligido. La comisura de su labio estaba retorcida, sus ojos muy abiertos, y su rostro más pálido de lo que había estado unos minutos antes. Min  quería revolver los ojos pero no lo hizo.

—Sí, estoy seguro. Pareja significa... —Min sacudió la cabeza—. Hay una conexión entre nosotros que va más de todo lo que he sentido en mi vida. Soy más feliz cuando estoy con Jun, ¿sabes? Incluso toda esa locura de mierda de etiquetar los alimentos y su necesidad de estar limpio todo el tiempo, me gusta. Creo que es lindo.

—Amigo, lo tienes mal.

Min frunció el ceño. —¿Qué quieres decir?

—Estás enamorado de la bola de pelo.

—No seas ridículo. Claro, me gusta Jun. Me gusta mucho, pero solamente nos conocemos desde hace unos días. No puedo estar enamorado de él. —Agitó la mano descartándolo—. Infiernos, ni siquiera sé qué es el amor.

—Bueno, por lo que parece, lo es Jun.

Jung Min se detuvo para mirar a Hyun. El shock y la confusión se acumulaban en su cuerpo y sus pensamientos eran confusos. ¿Qué sabía de amar a alguien? Era un asesino, un asesino a sueldo. Sabía más de matar de lo que sabía sobre el amor. Hyun no podía tener razón.

¿Podría?

Sintió una oleada tras otra de confusión, era algo diferente, algo que jamás había sentido deslizarse a través de su cuerpo. ¿Podría ser amor por Jun? ¿Cómo iba a saber si lo era? No era como si hubiera tenido un montón de modelos amorosos en los que fijarse mientras crecía en el sistema de acogida.

Sabía que había buenos hogares de acogida por ahí, pero de alguna manera, nunca tuvo de la suerte de que lo colocaran en ninguno de ellos. Los que lo aceptaban solo era porque sabían que significaba
un cheque de pago.

Min no sabía si se trataba de su personalidad cerrada o su negativa a permitir que alguien se le acercara, pero nunca había encontrado un hogar con nadie. Al menos, no hasta ahora. Jun lo hacía sentirse seguro, cálido y deseado. ¿Era eso el amor?

—Vamos, amigo. —Hyun le hizo un gesto con la mano a Min para que se uniera a él cuando echó a andar por la acera.

—Cuanto más rápido consigamos la comida, más rápido podrás regresar y hablar con tu pequeña bola de pelo.

Uno de estos días, Min sabía que iba a romperle la cara al bocazas de Hyun o permitirle a Jun que saltara otra vez sobre él. Sin embargo, el hombre tenía un punto. Tenía que regresar al apartamento y hablar con el pequeño gato. Se apresuró a alcanzar a su amigo, poniéndose al paso junto al hombre.

—¿Todo esto con Jun quiere decir que vas a salir de la agencia?

—No lo sé. No lo había pensado.

—Puede que lo desees. Si necesitas todo tu tiempo para protegerlo, no vas a poder alejarte mucho para ir de misión.

—Supongo.

—Sabes que tengo razón.

Min sabía que Hyun la tenía, pero en realidad no había pensado en dejar su puesto de trabajo hasta ese momento. Absolutamente no lo había pensado hasta este momento. Su principal preocupación era proteger a Jun, eso seguro. Y tal vez esa era su respuesta.

—Creo que salir de la agencia no es tan mala idea.

—Bueno, es definitivamente algo que puedes hacer y que debes considerar, especialmente si Trent está tratando de matarte como sospecho.

Min patinó hasta detenerse y miró a Hyun. —¿Qué? —Hyun se encogió de hombros—. Creo que Trent está tratando de matarte. ¿Por qué si no te han dado mal la información?

—Tal vez no sabía que era errónea.

—Amigo, las tres últimas misiones que te ordenaron se jodieron de alguna manera. O bien el objetivo se había ido o era el lugar equivocado. Los lugares son cuestionables, y no hay absolutamente ninguna forma de confirmarlos. Pero no hay manera en el infierno que inteligencia meta la puta pata, tantas veces.

Min negó. Tenía que haber otra respuesta. Trent no era su mejor amigo, ni siquiera un buen amigo, pero había confiado en el hombre por más años de los que podía recordar. Hyun tenía que estar equivocado.

—¿Por qué Trent me querría muerto?

Hyun se encogió de hombros. —Dímelo tú.

—No tengo la menor idea.

—¿Has comprobado con él por qué la misión salió mal?

—No, la única persona a la que llamé fue a ti.

—Siempre puedes llamarlo y organizar un reunión, sácalo fuera. —Hyun sonrió y señaló con el dedo a Min—. Pero si lo haces, te sugiero que lleves a las dos pequeñas mierdas contigo para protegerte. Tengo la sensación de esos dos puede tomar casi cualquier cosa.

El asesino sonrió y comenzó a caminar de nuevo. Hyun tenía razón sobre Kyuhyun y Changmin. Los hombres parecía que podías pasarle un camión de basura por encima y salir ilesos. Ahora que seguían a Jun, Min se imaginó que podría conseguir su ayuda. Obedecerían cualquier orden o deseo del joven. En realidad, era un poco raro.

—Simplemente no puedo pensar en ninguna razón por la que Trent me quiera muerto —dijo Min después de unos minutos—. No somos buenos amigos ni nada, pero siempre he respetado al tipo. Siempre ha estado ahí en el pasado, cuando estaba en un aprieto.

—Siempre he respetado a Trent también.

—Entonces, ¿qué te hace pensar que esté tratando de matarme?

—Realmente no estoy seguro de tener una respuesta correcta para eso, Min. Es algo que siento. En los últimos meses, el comportamiento de Trent ha sido extraño. Recibe llamadas telefónicas que siempre toma en privado, se reúne con la gente a puerta cerrada, y desaparece durante días. Trent no era así antes.

—¿Qué llamadas? ¿Qué reuniones? —Min frunció el ceño—. ¿Y cómo es que nunca lo supe?

—Nunca estás en la oficina, amigo. Trajes, corbatas y trabajo de colmena, ¿recuerdas?

—Eso no quiere decir que no debería haber detectado algo de eso en los momentos en los que he estado en la oficina. Trent puede ser un poco estirado, pero el hombre sabe lo que hace. —Min se encogió de hombros—. No sé, solo es difícil para mí aceptarlo.

—Podría estar equivocado, Min, pero tiene que haber una explicación de por qué Trent, está actuando tan raro y tú hayas tenido tantas misiones mal informadas. Llevamos en este negocio mucho tiempo, tal vez demasiado, ¿pero puedes realmente decirme que las últimas tres misiones en las que estuviste fueron normales?

Jung Min pensó en sus últimas tres misiones. La primera, tres meses atrás, había estado siguiendo a un tratante de armas. El trabajo de Min era averiguar quién era su contacto y eliminarlo. Nunca descubrió quién era. Su tapadera había volado de alguna manera, y tuvo que escapar.

La segunda misión había sido hacía seis semanas. Una vez más, Min había sido enviado a realizar el seguimiento del traficante de armas. Solo que esta vez, su trabajo consistía en seguir al tratante hasta su base y hacer estallar las armas de la agencia que se sospechaba que el hombre almacenaba. Min lo siguió, únicamente para descubrir que las armas nunca habían estado allí desde el principio.

La última misión, en la que estaba cuando se encontró con Jun, fue la peor. Min había sido enviado para eliminar al traficante de armas. Cuando llegó, el tipo no estaba, aun cuando la inteligencia le había dicho que sí. En su lugar el almacén estaba lleno de hombres armados que lo esperaban.

—Está bien, podrías tener tu punto —dijo finalmente Min—. Mis tres últimas misiones se jodieron, pero todavía no veo que Trent tenga nada que ver con eso. A veces, inteligencia se equivoca. Es un hecho de la vida.

—¿Deberías saber que varios de nosotros hemos sido enviados a misiones fallidas en los últimos tres meses?

—¿Cuántos?

—Tú, Hongki, Kyu y yo.

—¿Todos nosotros?

—Bien, soy positivo sobre Hongki tú y yo. Kyu no se ha presentado desde su última misión, y me tiene preocupado. No es propio de él no informar, ¿sabes? Al menos habría llamado para decir si la misión había sido completada o no. Siempre lo hace.

Jung Min se pasó la mano por el pelo en un gesto de frustración. El lío de Jun y el de él, empeoraba por segundos. La gente quería a Jun muerto, y al parecer, alguien lo quería a él muerto también.

Estaban de mierda hasta el cuello.

—Hyun —dijo Min en voz baja mientras miraba a su mejor amigo—. Necesito ayuda. No sé si puedo mantener seguro a Jun por mi cuenta. ¿Me ayudaras a mantenerlo a salvo hasta que pueda solucionar todo esto?

—Ya lo sabes, amigo. Considérame carne de cañón.

Min sonrió. Hyun podría ser un hombre extraño, pero era uno fiable. Min se sentía mejor cuando comenzaron a caminar de nuevo. Puede que no supiera lo que estaba pasando, pero tendría ayuda para mantener seguro a Jun, y por ahora eso, era suficiente.

—Creo que una vez que tengas en un lugar seguro a Jun, deberíamos concertar una cita con Hongki y Kyu, y comparar notas y otras cosas.

—Estoy de acuerdo, pero mantener a salvo a Jun es mi prioridad número uno. Nada de lo demás me importa en este momento, únicamente Jun. Todo esto puede esperar hasta después de que sepa que está a salvo.

—De acuerdo.

Min asintió al darse cuenta de que Hyun se había detenido a varios metros detrás de él. Se volvió y miró al hombre, frunciendo el ceño. —¿Qué?

Hyun hizo un gesto a una puerta roja de gran tamaño. —Estamos aquí.

Jung Min sintió su rostro sonrojarse mientras volvía a unirse con Hyun, entraron en el restaurante chino. Hyun sonreía, su diversión estaba clara en cada centímetro de su cara.

—Cállate.

Hyun levantó una mano en un gesto sumiso cuando cogió el tirador de la puerta, tirando y abriéndola. —No he dicho ni una palabra.

—No tenías que hacerlo. —Min lo señaló con el dedo—. Lo estabas pensando.

—No va contra la ley, amigo.

—Debería. —Min le sonrió a Hyun, mientras entraban en el restaurante—.Tal vez haré que Jun haga algo sobre esto.

—Jun no puede hacer eso —hizo una mueca Hyun—, ¿o sí?

La mirada de preocupación en el rostro de Hyun no tenía precio. Min simplemente arqueó una ceja hacia el hombre.

—Vamos a verlo.

—Amigo, eso es un error.



Min prácticamente subía corriendo las escaleras al apartamento de Jun, tenía ganas de ver al hombre tan rápido como pudiera. Necesitaba hablar, y mucho. Tenía un par de cosas que decirle, y la principal era pedirle disculpas al hombre por ser un gilipollas.

Llamó a la puerta del apartamento y esperó a que Kyuhyun abriera, entró en la casa. Rápidamente miró alrededor buscando a su pequeño gato, frunciendo el ceño cuando no lo vio inmediatamente. —¿Dónde está Jun?

—Salió justo después de que te fuiste, pero luego volvió a entrar en el dormitorio —dijo Kyuhyun—. No ha salido de nuevo y todo ha estado realmente tranquilo. Creo que está durmiendo.

—Bien, bueno, la comida está caliente —dijo mientras colocaba las bolsas sobre la mesa del comedor—. No hagáis un lío y acordaos de limpiar después o Jun se va a cabrear. Esto incluye cargar el lavavajillas.

Min se dirigió hacia el dormitorio. Olió el aire fresco que entraba por la ventana abierta en el momento en el que entró en la habitación. Se puso tenso, tratando de ver a Jun en el oscuro cuarto.

—¿Jun? —susurró Min en voz baja. Nada se movía en la habitación a excepción de las cortinas agitadas por el aire de la noche. El dormitorio estaba helado, lo que demostraba que la ventana llevaba algún tiempo ya abierta.

Min en silencio se dirigió al baño y miró todos los lugares posibles en los que Jun podría estar. Cuando no encontró nada, buscó en el dormitorio. El corazón de Min se desbocó por el miedo cuando no encontró ninguna señal del joven.

—¿Jun? —dijo un poco más fuerte mientras exploraba la habitación de nuevo—. ¿Dónde estás, gatito?

Todavía nada. Min corrió hacia la ventana y con cautela miró por la ventana abierta. Aún podía ver todos los gatos merodeando en la calle así que sabía que Jun tenía que estar cerca. No se explicaba por qué no estaba dentro de la seguridad del apartamento.

—¡Jun! —Min gritó fuerte para que lo oyera sobre los maullidos de los gatos y el viento. Se inclinó por la ventana y examinó de arriba a abajo la acera y la calle. Nada.

El asesino estaba a punto de perder la cabeza cuando un suave maullido le llamó la atención. Min miró al árbol a pocos metros de la ventana para encontrarse con dos brillantes ojos verdes mirando hacia él.

—¿Jun, que diablos estás haciendo ahí? —Le preguntó Min cuando se dio cuenta que el gato lo miraba a él—. No es seguro, bebé. Vamos entra.

El gato simplemente maulló. Min sabía que Jun podía hablar con él telepáticamente, pero no entendía por qué no lo hacía.

—Por favor, Jun.

El gato blanco se levantó y dio vuelta en un círculo. Min no sabía mucho acerca de los gatos. Nunca había tenido uno antes. Esperaba que eso significara que Jun estaba buscando una manera de bajar. Min le hizo un gesto con la mano.

—Vamos, bebé. —El corazón del asesino casi se le sale por la garganta cuando Jun bajó de un salto a la rama que estaba por debajo de él, sacudiéndola violentamente—. Caray, Jun, ten cuidado.

Min podía sentir su boca seca al ver a Jun saltar a la siguiente rama. Un paso en falso y se caería varios metros hacia abajo al suelo. No había manera de que pudiera aterrizar sin lesiones. Era una altura de dos pisos. Podría morir.

Él notaba la madera de la ventana clavándose en las palmas de sus manos mientras las apretaba con más fuerza. La espera lo estaba matando. Jun era todo lo que quería en su vida, pero no lo supo hasta que lo vio en peligro. Si algo le pasaba, quien quiera que fuera él, ni siquiera lucharía.

Justo cuando estaba a punto de saltar a la siguiente rama, de repente se agachó y bufó, con los ojos alejándose de Min a un lugar más abajo en la calle. Vio el miedo en Jun, y notó algo diferente en el aire, Min se apoyó en la ventana y trató de mantenerse oculto mientras miraba.

Los gatos que merodeaban por la acera y la calle se dispersaron, maullando y bufando cuando dos oscura figuras salieron de la oscuridad. Le tomó un segundo darse cuenta de que estaban vestidos de manera similar a Kyuhyun y Changmin. Min supo que eran soldados de la manada y estaban allí para matar a Jun.

Min rápidamente cruzó al otro lado de la ventana y levantó la mano a Jun, rezando para que el hombre entendiera que tenía que permanecer exactamente donde estaba. Hasta que planeara que hacer, el árbol sería el lugar más seguro para Jun.

—Quédate quieto, bebé, por favor, y no dejes que te vean. —Min repitió las palabras una y otra vez en su cabeza mientras corría hacia la puerta del dormitorio, con la esperanza de que Jun pudiera escucharlo a través de su enlace. Nunca había tratado de hablar así con Jun, solo lo escuchaba. Tal vez si lo hubiera hecho, ahora no estaría en un árbol.

—Date prisa —respondió éste, para gran alivio de Min—. Creo que pueden olerme.

—Ya voy, te lo prometo. Quédate donde estás. Necesito alertar a los demás que los problemas han llegado.

Min abrió de un tirón la puerta del dormitorio arrancándola de sus bisagras cuando la abrió. Tres pares de ojos se volvieron hacia él alarmados. Apretó la mano contra su pecho ya que su corazón tronaba dolorosamente. —Jun está fuera en un árbol, y más soldados de la manada están en la calle.


Continuara.............

3 comentarios:

  1. esta hasta el cuello o mas enamorado... ahh, me gusta ver que lo protege...pensé que jun se la iba poner as difícil pero ahora con la legada de los guardias quien sabe..

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  2. Hay no, que lo ayuden y pronto, el MinJun ya estan más que conectados, a Baby sabemos porque quieren matarlo, pero... y Min??? habra relación??? que intriga!!!

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  3. Hay no, que lo ayuden y pronto, el MinJun ya estan más que conectados, a Baby sabemos porque quieren matarlo, pero... y Min??? habra relación??? que intriga!!!

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