Bueno, al menos eso consiguió cierta reacción. El gato atigrado marrón detuvo su régimen de limpieza el tiempo suficiente para mirar a Hyun, pero sólo por un momento antes de volver a lamer su pata.
Los hombros de Hyun se desplomaron. Miró a los otros gatos.
—Soy Hyun Joong. Pertenezco a Saengie, y él ha sido secuestrado por unos hombres muy malos. Quiero encontrarlo y traerlo a casa, pero no sé dónde está. Si alguno sabe algo, por favor ayudarme.
Negó con la cabeza ante las lágrimas en sus ojos cuando ninguno de los gatos incluso reconoció que estaba hablando. La angustia que estaba lentamente devorando su alma parecía duplicarse en ese momento. Hyun sentía que los gatos podrían haber sido su última esperanza, y ahora esa esperanza se había ido.
Nunca iba a encontrar a Saengie.
Hyun sollozó mientras se limpiaba los ojos y luego empezó a levantarse. Antes de que pudiera ponerse en pie un fuerte graznido llenó el aire, casi causando que Hyun saltara fuera de su piel. Su mandíbula cayó al suelo cuando un halcón grande rodeó el patio y luego lentamente planeó para aterrizar en la barandilla del porche.
Hyun se quedó mirando, atónito. Nunca había estado tan cerca de un halcón, ni siquiera en el zoológico. Estaban reportados entre las aves más inteligentes en su escala con visión increíblemente aguda y expertas habilidades de caza.
—Hola. —Los ojos de color rojizo del ave se estrecharon en Hyun. Él chirrió. Hyun asumió que era una especie de saludo—. Soy Hyun.
La cabeza del ave se meneó un poco, mientras chirriaba de nuevo.
Sorprendentemente, el atigrado marrón se acercó para sentarse en la base del poste del porche conectado a la barandilla sobre la que el ave estaba posada. Hyun miró con creciente fascinación como el gato maullaba al ave, el ave piaba de vuelta.
Hyun se dio cuenta de que estaban hablando entre sí. Saengie había dicho que las distintas especies podían hablar entre sí. Hyun nunca pensó que lo vería. Mientras observaba, sin embargo, se dio cuenta de que lo había visto antes. No entre estos dos animales, pero entre otros. Nunca lo había reconocido como hablar entre las especies.
Estaba fascinado.
Una vez más se preguntó si no debería haber sido un veterinario, en lugar de un científico de investigación. Pero tan fascinado como estaba, Hyun no podía simplemente sentarse y ver a los dos hacerse ruidos el uno al otro. Ignoró el gato y le dio al ave toda su atención.
—¿Puedes decirme dónde aquellos hombres llevaron a Saengie?
El pájaro levantó el vuelo y luego se posó en la barandilla una vez más.
Hyun se rascó la cabeza. — ¿Significa eso que debo seguirte o ir a examinar mi cabeza por hablar contigo?
Cuando el ave alzó el vuelo de nuevo, Hyun tenía su respuesta. Se levantó de un salto y corrió dentro de la casa, casi tropezando con sus propios pies antes de llegar a la cocina. Su hermano estaba allí hablando con Kyu, Hyun negó con la cabeza.—¡Tengo una forma de rastrear a Saengie!
Jun miró de su musculoso empleado a Hyun. —¿Vino otra vez?
Hyun alzó los brazos con exasperación. —Sólo sígueme. —Se dio la vuelta y luego giró de nuevo hacia Jun—. Voy a necesitar que conduzcas. Mi GPS estará volando.
Ambos, Kyu y Jun, intercambiaron miradas curiosas. —¿Este es el hermano inteligente del que hablabas maravillas? —El Sr. Músculos preguntó.
—Haz lo que dice, —dijo Jun antes de que los dos hombres siguieran a Hyun por la puerta principal. Hyun se metió en el asiento del pasajero del coche deportivo de su hermano, bajando la ventanilla para poder sacar la cabeza. El halcón seguía dando vueltas en lo alto, pero Hyun no estaba seguro de si el ave estaba esperándolo o montaba la corriente de aire caliente.
Metió sus dedos en sus labios y dejó escapar un fuerte silbido.
Jun inclinó la cabeza una vez que estuvo en el asiento del conductor y miró a través del parabrisas. —Por favor, no me digas que estamos siguiendo a un ave.
Hyun dio una palmada y luego señaló hacia delante. —Eso es exactamente lo que estamos haciendo. Sólo conduce a donde te diga que vayas.
—¿Es en serio? —Kyu preguntó desde el asiento trasero. Hyun lanzó una mirada.
Ahuecando sus manos sobre los ojos, Hyun esperó a ver qué dirección el ave tomaba. No tuvo que esperar mucho tiempo. —Norte. —Señaló Hyun mientras se abrochaba el cinturón y luego se inclinaba de nuevo por la ventana.
—Esto tiene que ser la cosa más loca que he hecho, —dijo Kyu desde el asiento trasero.
—Quédate a mi alrededor un poco más, Kyu, y te retractaras de esa declaración, —dijo Hyun.
Hyun estaba prácticamente saltando en su asiento mientras observaba donde el halcón se dirigía. Hyun no sólo estaba emocionado, sino preocupado también.
¿Qué pasaba si el halcón los conducía a Saengie y Saengie estaba herido? Hyun era plenamente consciente de que los científicos experimentaban. El hecho de que él fuera adverso al uso de animales para probar sus compuestos no significaba que otros científicos tuvieran algún reparo.
Si alguien lastimaba a Saengie, Hyun iba a inventar algo que volviera al chico malo en un troll. Su pierna comenzó a rebotar cuanto más tiempo conducían. Hyun estaba empezando a pensar que había cometido un error al confiar en el halcón.
¿Eso crees? Estas siguiendo a una maldita ave. ¿Qué esperabas?
Hyun estaba a punto de decirle a Jun que había cometido un error cuando el halcón se posó en el tejado de un edificio abandonado. Tal vez la cosa estaba descansando.
—¿Estás seguro de que el pájaro sabía a dónde iba? —Jun preguntó mientras entraba en el terreno baldío al lado del edificio—. No parece que nadie esté aquí. Algunas de las ventanas están rotas, y no hay puerta de entrada.
Hyun se mordió el labio inferior mientras se desabrochaba el cinturón de seguridad. Se estaba preguntando lo mismo. No había manera de que cualquier científico respetable trabajara en un lugar ruinoso como este. ¿Había incluso electricidad en el edificio?
El halcón chilló antes de emprender el vuelo. Hyun miró al ave hasta que no fue más que un punto negro en el cielo. Envolvió sus brazos alrededor de su estómago, sintiendo un escalofrío bajar por su columna. Este lugar tenía un aspecto siniestro, y eso no era un buen presagio para el si Saengie si estaba realmente dentro.
Hyun pateó una lata vacía, sintiendo como si hubiera defraudado a Saengie. Si no hubiera estado tan ocupado ocultándose del hombre esa mañana, entonces él habría abierto la puerta en lugar de Saengie. Pero también sabía que aquellos hombres habían estado determinados, por lo que no importaba quien abriera la puerta. Todavía habrían secuestrado a Saengie.
Jun agarró a Hyun por la nuca y apretó.—Traeremos de vuelta a Saengie, hermano. Deja de preocuparte.
—Eso para ti es fácil de decir. —Hyun pateó con la punta del zapato en el suelo—. No te sientes como si una parte de tu alma faltara.
Jun frunció el ceño cuando soltó a Hyun. —¿Es en serio?
Dando un pequeño resoplido, Hyun se volvió hacia su hermano. —Sé que parece una locura. Hace apenas unos pocos días Saengie era mi gato doméstico. Es sólo que... no puedo explicarlo. Me siento completo cuando él está cerca. No me siento tan perdido.
Colocando su frente contra la de Hyun, Jun soltó un profundo suspiro. —No estás loco. Es un hombre guapo, y sé por los arañazos que dejó en mi cara que él te protegerá con su vida. Es muy feroz cuando se trata de ti.
Hyun sonrió. —Sí, lo es. —Ese conocimiento sólo hizo la separación de Saengie aún más desgarradora.
Hyun quería a su Saengie de vuelta—. Vamos a buscarlo.
—Déjame ir en primero, —dijo Kyu mientras sacaba una pistola de la cinturilla de sus pantalones. Los ojos de Hyun se agrandaron mientras miraba el acero en la mano del hombre.
—Sólo no dispares a Saengie, —dijo mientras se preguntaba acerca de Kyu—. Sabes cómo usar esa cosa, ¿verdad?
Jun dio a Hyun una sonrisa malévola. —Oh, él es uno de los mejores.
Con un rápido movimiento de cabeza, Hyun se trasladó junto a su hermano y vio a Kyu caminar al interior del depósito, una vez más, orando porque no estuviera loco por escuchar a un animal.
Continuara..............

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